La Naranja Mecánica de Parla, sin piedad en Nile (44-85)

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Santiago Escribano
23 de enero de 2026
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44-85
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Nile (Masculino)
Aquila (Masculino)

Galería de fotos: Iván Atance

A Aquila no le afectó el ambientazo que se encontró en Fuenlabrada, y controló de principio a fin el derbi de la A42, haciendo valer durante todo el encuentro el 10-30 del primer cuarto en su visita a Nile. Los parleños, con 26 puntos de un letal Denis Barrios, vuelven a eliminar a los fuenlabreños, esta vez en el arranque de la 20ª Copa Colegial.  

La tarde lluviosa en Fuenlabrada no impidió que el pabellón del colegio Nile, ese que luce con orgullo la pancarta del "Partizán de Fuenlabrada" como señal de pedigrí baloncestístico, presentara una buenísima entrada. No era para menos: volvía el Aquila de Parla, el verdugo la pasada temporada.

Solo el respetuoso minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz acalló la cancha fuenlabreña. Ni siquiera el arrollador arranque visitante (1-10 tras dos minutos y medio).

Tras tiempo muerto, los de coach Arquero subieron un par de revoluciones y la poderosa canasta de Iván Rodríguez hizo creer a los suyos... pero Aquila era una máquina de baloncesto sin piedad. Sumando los triples al repertorio ofensivo (5/6 en este cuarto, con 2/2 de Sergio Gil y Guillermo Lorenzo respectivamente) llevaron la diferencia hasta el 5-25.

Pero, si llegaras tarde al partido y escuchases el bullicio, nadie diría que la diferencia era tan abultada. La canasta de Alejandro Maestre que puso el 10-30 con que acabó el cuarto fue celebrada como si fuese el triple de la victoria sobre la bocina.

En la calle no escampaba, pero dentro del pabellón de Nile llovía un poco menos: paciencia para tener un buen arranque de segundo cuarto que redujo las diferencias… que seguían siendo un mundo, pero algo más pequeñito, 15-32.

Los azules se lo creían, robando balones de esos que solo se roban cuando juegas por defender tu cole, bregándose por el rebote… pero fallando las canastas. El caso es que el Aquila, que seguía mandando con claridad, ya no parecía esa naranja mecánica baloncestística del primer cuarto. Tras los dos tiros libres de Joel Hernández, Sergio López paró el encuentro con 21-35 y a 3:53 para el descanso.

Y aquí terminó el partido. Tras el parón, Aquila se reencontró: subiendo la intensidad defensiva, consiguió un tranquilizador parcial de 0-7, con triplazo de Guillermo Lorenzo incluido, para el 21-42. Con un puñado de puntitos más por equipo llegamos al descanso: 26-45. El parcial de este cuarto era un buen resumen de lo que había pasado: Nile 16- 15 Aquila. Pero la mochila del primero seguía pesando a unos, siendo una bendición para otros.

Si a base de triples habían abierto brecha, a base de triples la querían agrandar: Sergio Gil anotó para Aquila al inicio de la segunda mitad, 26-48. La épica necesaria para remontada local se multiplicaba. Cada puntito sabía a gloria, pero se amargaba cuando tenía respuesta visitante: 30-53 mediado el cuarto. No, definitivamente, no olía a noche de locura colegial.

Pero quedaba muchísimo partido y, por respeto al numeroso público asistente, a la Copa Colegial y al propio baloncesto, no había que dejarlo pasar. Porque, desde luego, el problema no era – ni mucho menos- falta de actitud. Quedaba claro viendo la frustración de Rodríguez al cometer pasos en ataque, o la velocidad con que bajaba a defender Rubén San José tras perder el balón. Simplemente que hay días que a unos no les sale nada y otros están enchufados. 31-63 para afrontar el último cuarto.

 Tocaba rotar, meter a quienes – quizá- no estaban en los planes iniciales del entrenador, a los más jovencitos, a los quinceañeros, que todo el mundo disfrutara del baloncesto, con jugadas como los tapones de Ciobutaru. Pero también protagonismo para jugadores como el capitán de Nile, Medina, que se decía adiós a la Copa Colegial, esforzándose a tope pero seguro que no del modo que hubiera querido.

A todo esto, la Naranja Mecánica no mostró sensibilidad alguna y siguió a lo suyo: sumando, sumando y sumando. Al final, clarísimo 44-85. Por cierto, que no se movió nadie hasta que terminó el partido, para poder aplaudir el esfuerzo de los jugadores propios y ajenos. Claro que si.

Jugadores del partido:

  1. NILE: Adrián Medina
  2. AQUILA: Guillermo Lorenzo


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