Crónica: Cristina Crespo
Fotos: Cristina Villarino
El pabellón de Las Rosas fue escenario, el viernes 6 de febrero, de un duelo vibrante correspondiente a la primera ronda de la Copa Colegial femenina. Las Rosas y Jesús María se midieron en un encuentro intenso, bien competido y con un gran ambiente en las gradas, que terminó decantándose del lado local por 56-43, gracias a la regularidad, el acierto en los momentos clave y una ventaja construida poco a poco.
Desde antes del salto inicial ya se respiraba baloncesto. Gradas llenas, aficionados de pie y un ruido constante acompañaron cada acción durante los 32 minutos. No fue un partido cómodo, pero sí uno muy completo por parte de Las Rosas.
Un arranque intenso y con personalidad
El inicio fue eléctrico. Las Rosas salió decidida a marcar territorio y lo logró con una racha de siete puntos mediado el primer cuarto que puso el 9-2 en el marcador y obligó a parar el partido. Jesús María respondió con acciones individuales de mérito, especialmente una penetración hasta canasta que levantó aplausos y dejó claro que las visitantes no iban a rendirse fácilmente.
Poco a poco, Jesús María logró recortar distancias gracias a una buena circulación de balón, pero el primer cuarto se cerró con 16-11 para Las Rosas, que ya mostraba solidez y control del ritmo.
Las Rosas acelera y golpea antes del descanso
El segundo cuarto arrancó con varios minutos sin anotación, reflejo de la intensidad defensiva de ambos equipos. Jesús María rompió el bloqueo con la primera canasta del periodo, pero la respuesta local fue inmediata y Las Rosas empezó a encontrar mejores sensaciones en ataque.
Un parcial clave, con buenas entradas a canasta, asistencias bien ejecutadas y un triple espectacular, permitió a las locales abrir brecha. La diferencia llegó a ser de 14 puntos, reflejo del dominio local y de un segundo cuarto muy serio. Jesús María no bajó los brazos y sumó desde la recuperación y el tiro libre, pero al descanso el marcador señalaba 29-19.
Reacción visitante y un tercer cuarto de alto voltaje
Pese a la diferencia, el tercer cuarto fue uno de los más atractivos del encuentro. Las Rosas anotó primero, pero Jesús María encontró en Piluca Garrote a su gran referente ofensiva. Dos triples espectaculares mantuvieron vivas a las visitantes y elevaron la tensión en el pabellón.
Las Rosas respondió con juego colectivo y varias acciones consecutivas cerca del aro que ampliaron de nuevo la ventaja hasta el 41-24. Aun así, Jesús María siguió peleando, sumando desde la línea de tiros libres y con buenas penetraciones para cerrar el tercer cuarto con 43-32, dejando todo abierto para el desenlace.
Oficio, control y celebración final
El último periodo arrancó con una gran acción individual de Las Rosas, culminada con canasta y tiro libre adicional. Jesús María buscó reducir diferencias desde el exterior, pero la defensa local y la gestión del ritmo fueron determinantes.
A falta de cinco minutos, el marcador reflejaba un 48-32, aunque todavía hubo tiempo para varias acciones de mérito, una bandeja espectacular y un último empujón visitante que llevó el partido al 52-36. El esfuerzo final no fue suficiente para cambiar el signo del encuentro.
Las Rosas cerró el choque con solvencia hasta el 56-43 definitivo, momento en el que la grada invadió la pista para celebrar una victoria merecida y el pase a la siguiente ronda.
Las protagonistas
En Las Rosas, Rocío Arancón y Marta Jurado fueron las máximas anotadoras con 12 puntos cada una, bien secundadas por Ana Belén Martín, que firmó 11 puntos.
Por parte de Jesús María, destacó Tatiana Rodríguez con 14 puntos, mientras que Piluca Garrote aportó 10 puntos, incluyendo dos triples de gran nivel en el tercer cuarto.
Las claves del partido
- Igualdad en el rebote (45-44)
- Mayor acierto en tiros de dos para Las Rosas (37% frente al 28%)
- Ventaja visitante en tiros libres (58% frente al 43%)
- Ventaja máxima de 18 puntos y mejor control local en los momentos decisivos
Un duelo intenso, competido y con gran ambiente, que confirma el buen estreno de Las Rosas en una Copa Colegial femenina que no da tregua.




















































































































































































